En las últimas décadas, el concepto de inteligencia emocional ha suscitado un gran interés tanto entre la población general como en el ámbito científico y profesional. Los avances científicos de estos años, por una parte, evidencian que se trata de una habilidad básica para el desarrollo de competencias personales y sociales, que aumenta el bienestar y el ajuste psicológico de las personas y que influye positivamente en el rendimiento de las diferentes actividades humanas; y, por otra parte, demuestran que constituye un factor de protección ante el desarrollo de diferentes trastornos mentales y físicos.
Dirigido a licenciados, diplomados o graduados universitarios vinculados al ámbito social o de la salud. Se valorará individualmente a cada aspirante partiendo de su formación y trayectoria personal y laboral. Aquellos estudiantes que accedan sin titulación oficial universitaria obtendrán un certificado de extensión universitaria.