El grado de Psicología organiza una jornada de reflexión centrada en el bullying
12.04.2018

El psicoanalista José R. Ubieto ha llevado a cabo, esta semana, la conferencia "Bullying. Una falsa salida para los adolescentes", donde ha compartido con los asistentes su investigación profunda sobre el fenómeno

El acoso escolar no es un tema menor en los centros educativos. Puede generar un alto sufrimiento a las personas que forman parte de esta situación. Es por este motivo que el grado en Psicología ha celebrado esta semana la jornada "Bullying. Una falsa salida para los adolescentes", para ofrecer un espacio de reflexión. Como dijo José R. Ubieto, psicoanalista invitado en la jornada, es un fenómeno que "deja huellas psicológicas muy profundas".

Ubieto presentó su libro -del mismo título que la conferencia- que aborda el conflicto del bullying desde todas las perspectivas: la adolescencia, las relaciones sexuales, la sexualidad y la familia. Su investigación se centra mucho en la etapa de la adolescencia pero pidió a los asistentes no centrarse sólo en esta etapa y tratar el acoso con una mirada abierta, ya que sus formas cambian y por lo tanto "hay que buscar salidas nuevas".
 
Citando a grandes pensadores, como Freud, explicó a los participantes que "un adolescente es quien está en un túnel y tiene que cavar dos salías en el mismo tiempo: encontrar la fórmula de hacerse mayor y cumplir las expectativas del otro. El verdadero dueño, quien hace trabajar al adolescente, es su cuerpo".
 
A continuación, relacionó el bullying con cuatro conceptos: la autoridad, la importancia creciente a la mirada y la imagen, la desorientación, y el desamparo del adolescente.

Finalmente, reflexionó alrededor del acosador y la víctima. El primero lo definió como alguien con dificultad para resolver estos cuatro conceptos y con mala relación con la impotencia. "Es que no soporta su propia impotencia. A veces son chicos que han sufrido violencia y pretenden depositar esto en otro" justificó. En cambio, la víctima, según Ubieto, no tiene un perfil. Sus rasgos particulares (sobrepeso, minoría cultural, hobbies diferentes...) lo diferencian del resto, lo hacen vulnerable y presa del acosador. "Él no puede responder porque hay algo de sí mismo que queda muy tocado en la escena de violencia [...] y el acosador siempre encuentra el momento de atacar cuando la víctima no responde. Es por este motivo que nadie está excluido a la posibilidad de ser acosador", finalizó.

"El silencio de los testigos en el acoso responde al miedo de convertirse en víctimas", y lamentó, a continuación, que muchos profesores no se den cuenta o miren hacia otro lado. Concluyó la conferencia pidiendo a los asistentes que "abran los ojos" y "despierten" de un fenómeno a veces "demasiado silenciado".