Miquel Àngel Prats, professor i director del Grau en Educació Infantil de Blanquerna-URL
Miquel Àngel Prats: "El rol del maestro de hoy es reconocer y conocer al alumno"
07.10.2015

Con motivo del Dia Mundial del Docente entrevistamos al Dr. Miquel Àngel Prats para saber cuál es el rol actual del maestro, cómo se ha transformado la relación docente-alumno, cuáles son los retos de la educación o cómo se forman los futuros maestros en Blanquerna-URL.

Maestro, Psicopedagogo y Doctor en Pedagogía por la Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna-URL, Miquel Àngel Prats es actualmente el Director de los estudios de Grado de Educación Infantil de la misma Facultad, profesor de Tecnología educativa e investigador responsable de la línea EDUTIC del Grupo de investigación consolidado PSiTIC (Pedagogía, Sociedad, Innovación y TIC) de la Universidad Ramon Llull. Es también asesor pedagógico del CETEI (Centro de Tecnologías Ituarte) y colaborador del Proyecto Edu21 y de Infonomia.com. Se ha especializado en temas como el liderazgo de la innovación educativa con apoyo TIC o la mpacte de las tecnologías en niños y adolescentes, y colabora habitualmente con diversos medios de comunicación

El rol del maestro ha evolucionado a lo largo de los años. ¿Cuál es ahora este rol? Quién es el docente hoy en día?

El rol principal del docente hoy en día es el de acompañante, el de tutoría. No es tanto el de la persona que tiene muchos saberes -que debe tenerlos, por supuesto-, sino el de aquella persona que es capaz de reconocer y conocer el alumno. Es quien lo acompaña. La palabra acompañar me parece muy bonita, porque viene del latín "companis", que significa "comer del mismo pan". Por tanto, el docente actual es la persona que come del mismo pan de sus alumnos y, por tanto, de alguna manera, está a su lado. Este es el cambio de rol: el del docente que reconoce las necesidades de cada alumno y gracias a que las reconoce es capaz de extraer lo mejor de cada uno de ellos. Los acompaña, los orienta. Aparte de que conozca las materias y asignaturas, pero esto deja de ser muy importante.

¿Cómo es la relación que se forma entre el maestro y el alumno hoy? ¿Hasta donde puede llegar el docente? ¿Se limita estrictamente al ámbito educativo de la vida de su alumno, o la relación se ha ido estrechando a lo largo de los años?

Esto va mucho en función de las diferentes edades, pero en el fondo el maestro siempre acaba siendo un guía y un modelo, y eso perdura durante toda la vida. El maestro, como "magister", que también viene del latín y que significa "el más grande", sigue siendo el guía, el modelo, el referente. Por tanto, los jóvenes acaban teniendo ante una persona que de alguna manera constituye un modelo para ellos. Y, aunque esta es una tarea complicada, porque en el fondo el maestro se encuentra con una gran losa, lo hace siempre desde la actitud de servicio.

¿Dónde termina el papel del docente y comienza el de los padres en la educación? ¿Existe realmente una frontera, o ambas partes son un apoyo mutuo?

Hay posiciones enfrentadas en este caso. Hay mucha gente que diría que el papel de la educación es el de enseñar estrictamente y el de los padres es el de educar. Yo creo que esto no es así. Ambos educan y por tanto ambos se corresponsabilizan. Fijémonos: el departamento hasta hace unos años se decía Departamento de Educación y ahora se llama Departamento de Enseñanza. Pues eso en el fondo también nos viene a preguntarnos cuál es la función profunda del maestro: enseñar matemáticas y geografía, o educar al mismo tiempo? Tanto él como los padres tienen la función de educar, de formar valores. Los maestros somos ejemplos en nosotros mismos, con nuestras actitudes, y no sólo a la hora de explicar e instruir.

Desde la universidad, como docente de docentes, ¿cuál es el mensaje principal que envían a sus estudiantes? Desde qué convicción quieren que formen a las personas?

Sobre todo queremos que sean buenas personas, buenos maestros. Que sean personas que lleven el mensaje evangélico en el sentido de testimonio y esperanza. Y también que sean buenos comunicadores, buenos orientadores, y que tengan una vocación de servicio. Asimismo, que sepan, que sean científicos. El lema de Blanquerna y la Universidad Ramon Llull es "ser y saber". El "ser" hace hincapié en el "ser persona" y, por tanto, el maestro formado en Blanquerna debe entender la persona en toda su globalidad. Pero también está la parte del "saber", de los conocimientos y del saber científico.

Como Director del Grado en Educación Infantil, ¿cuál es el papel del maestro de educación infantil? ¿Cómo influye en una persona tan pequeña a la hora de educarla?

Aquí volvería a tener mucha relevancia el papel de acompañante del maestro, pero también de persona que está alerta. El maestro debe estar alerta a todas las necesidades del niño y debe cuidar de que el niño experimente. Sobre todo en estas primeras etapas de la educación, que juegue, que explore, y que se le formen los primeros hábitos, las primeras rutinas. El maestro debe estar muy alerta de todas las cuestiones que se desarrollan en el niño en los primeros años de vida, y sobre todo ser un elemento clave en la comunicación entre la familia y del niño.

¿Cree en la escuela actual? ¿Cuáles son los cambios principales que tiene que sufrir? ¿Cuáles son los grandes retos actuales de la educación?

El reto es la transformación en sí misma. Se deben organizar los espacios arquitectónicos, la forma en que organizamos los tiempos de la parrilla horaria, la forma como estructuramos la escuela a nivel de liderazgos, a nivel de claustro y sobre todo de aula. Por lo tanto, la escuela sí necesita en este momento un gran "el sábado". A nivel curricular, organizativo, arquitectónico ... En muchos sentidos. Pero yo la veo con mucha esperanza, y con mucho optimismo. No digamos "está todo perdido", digamos "está todo por hacer trabajo". Creo que tenemos maestros muy potentes que pueden hacer mucho trabajo y, por tanto, luchemos por ello. También debemos cambiar modos y creencias que hasta ahora han tenido sentido y ahora ya no tienen. La forma en que accedemos a la información, por ejemplo. No podemos seguir haciendo lo mismo y tener los mismos resultados. Estamos obligados a preparar a los ciudadanos del mañana y no los podemos preparar para una sociedad que probablemente ya no existe.

¿Cómo han influenciado las nuevas tecnologías y las redes sociales en la educación actual? ¿Está la escuela y la universidad siguiendo el ritmo con que avanzan estas tecnologías?

Ha influenciado, y mucho. El acceso a la información, el acceso globalizado, la capacidad de poder acceder en cualquier tiempo y momento a la información y, por tanto, ser palanca de procesos de mejora y de innovación. Todo ello han supuesto las nuevas tecnologías. Estamos siguiendo el ritmo? Quizás todavía no. Hay que hacer mucho trabajo en torno a estas cosas y es necesario que el profesorado empiece a tener un buen nivel de competencia digital. Sí se están haciendo muchos esfuerzos tanto de infraestructura como de formas, pero es necesario que el profesorado se vaya reciclando y poniéndose el día, al tiempo que es necesario que el alumnado vaya cambiando las formas y rutinas. Pero no es una cuestión tanto de formación como de metodologías: tenemos que ir descubriendo nuevas metodologías que nos permitan aprovechar mejor estas nuevas tecnologías.

Ya a nivel personal, ¿qué es lo más agradecido de su profesión? ¿Qué es lo que usted más valora?

El trabajo en equipo, el poder construir un proyecto y, sobre todo, dedicarme a lo que realmente me gusta. Mi profesión, el sentirme llamado, todo el tiempo que invierto en hacer crecer a las personas y extraer todo lo que tienen dentro, se ve compensado cuando veo mis alumnos en ejercicio profesional. Lo que más valoro es dedicarme a lo que más me gusta.