Descodificar Matrix Resurrections con claves filosóficas y religiosas
23.05.2022

Alain Blomart, doctor en Antropología por la Sorbona y profesor en la FPCEE Blanquerna-URL

Matrix no es la primera ni la única película que reflexiona sobre el mundo digital y tecnológico y sus implicaciones societales, pero seguramente sí que es la más original y la más compleja. Buena parte de los espectadores de Matrix, y quizá más los más jóvenes, reconocen que no entienden todas las alusiones filosóficas y religiosas de las películas de Matrix, y en particular de la cuarta y última (Matrix Resurrections). Es lo que me propongo realizar aquí de manera selectiva y breve: proporcionar unos códigos y unas pistas de interpretación.

Globalmente podríamos decir que la película reflexiona sobre el mundo actual, impregnado de tecnologías informáticas, y sobre el mundo virtual, presentado como una realidad paralela e interconectada con el mundo “real”. Por eso, la película está repleta de conceptos informáticos (como el lenguaje del Oráculo, las ventanas modales, los bucles, los antivirus,...), pero la particularidad de Matrix es que va mucho más allá del entretenimiento tecnológico. 

Matrix 4 Resurrections es una película que se sitúa entre la distopia y la ciencia ficción, y reflexiona de manera crítica sobre los valores de nuestra sociedad: el consumo, la libertad, el libre arbitrio de nuestras decisiones y acciones que van configurando la realidad. Matrix 4 plantea algunas preguntas filosóficas, en particular: ¿cuál es la diferencia entre la realidad y la ficción? (con la metáfora del espejo que simboliza el paso de la una a la otra); ¿qué libertad tenemos? (somos nosotros quienes decidimos nuestras acciones o estamos condicionados socialmente?, ¿realmente tenemos elección o la elección es una ilusión?); ¿los individuos, movidos por sus emociones, otorgan más importancia a la libertad o a la seguridad y el control?; ¿la sociedad actual está controlada por las tecnologías y por internet?

Por otra parte, para plantear estas preguntas filosóficas y cuestionar nuestra sociedad, Matrix 4 elige un hilo conductor religioso, como, de entrada, indica el título (Matrix Resurrections). La primera metáfora iniciática de la película es, sin duda, el tatuaje del conejo blanco sobre un hombro que recuerda al libro de Alicia en el país de las maravillas y simboliza el paso de la realidad a la ficción, o en el caso de Matrix, al mundo digital.

Este símbolo anuncia la “misión” del héroe, Anderson, cuyo nombre –recordémoslo–, etimológicamente, significa el ‘Hijo del hombre’ y, por lo tanto, es una clara referencia a Jesús. La misión de Anderson consiste en salvar el mundo virtual y purificarlo de todos los elementos indeseables. Su misión es binaria (hacer prevalecer el bien sobre el mal), tal como recuerda el nombre del videojuego que Anderson ha creado (Binary). Anderson es el elegido, tal como le recuerda su acompañante Morfeo (que es el nombre del dios griego de los sueños proféticos). El nombre de su otra compañera también es simbólico: Trinity, puesto que, junto con Anderson y Morfeo, formarán la Trinidad salvadora. La iniciación de Anderson se realizará a través de un bautizo tecnológico (inmerso en un tipo de piscina y conectado a tubos) que le otorgará capacidades divinas y lo convertirá en Neo (nuevo, en griego, ‘el renovado’).

Una vez que haya resucitado, Neo podrá cumplir su misión usando sus superpoderes y obrando milagros. Aquí encontramos algunos temas que recuerdan a Jesús y la Biblia: el poder de las manos, la luz que constantemente se le asocia, el jardín de la resurrección (jardín futurista y tecnológico donde las plantas se crían a partir del ADN), que contribuirá a la resurrección del mundo. Para llegar, Neo contará con la ayuda de Niobe (otra figura griega que simboliza el orgullo humano), que dirige la ciudad de las máquinas, Zero-One (denominada así en relación con el lenguaje informático): es aquí donde se refugiaron los humanos supervivientes de la ciudad de Sion (nombre de Jerusalén en el Antiguo Testamento), que fue destruida en una batalla nuclear oponiendo a los humanos y las máquinas.

En conclusión, además de las alusiones informáticas y filosóficas, las referencias míticas y religiosas –sobre todo cristianas– de Matrix 4 son evidentes. Es seguramente la mayor innovación de Matrix con respecto a otras películas que han tratado el mundo digital (Black Mirror, West World, Upload,...)1. En cambio, cabe decir que otras muchas películas de ciencia ficción y de superhéroes (E.T., el extraterrestre, Las crónicas de Narnia, Superman, Spider-Man, Batman, Dune,...) también incluyen elementos religiosos y características típicas de Jesús (en particular, sus milagros y superpoderes), tal como analizamos en la asignatura de Cristianismo y Cultura con los estudiantes de 2.º curso. Aun así, Matrix Resurrections es una de las películas (junto con E.T. y Las crónicas de Narnia) que más han seguido el hilo conductor bíblico.

 
1. Querría agradecer a mi compañero de la Facultad y amigo, Miquel Àngel Prats, gran experto de las nuevas tecnologías y cinéfilo, el haberme mencionado estas películas.