Un estudio elaborado por el Grupo de Investigación Ghenders pone de relieve la necesidad de desarrollar servicios de maternidad liderados por comadronas
16.11.2020

El estudio examina las relaciones entre la transferencia de atención durante el parto de la comadrona al obstetra, el tamaño de la unidad obstétrica, los diferentes grados de autonomía de la comadrona, las intervenciones obstétricas y los resultados del nacimiento por lo que en cuanto a la salud de las madres y los bebés.

El estudio “Transfers of Care between Healthcare Professionals in Obstetric Units of Different Sizes across Spain and in a Hospital in Ireland”, elaborado por el Grupo de Investigación Global Health, Gender and Society (GHenderS) de Blanquerna-Universidad Ramon Llull que lideran los profesores e investigadores Anna Martín y Ramón Escuriet y publicado en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health, examina las relaciones entre la transferencia de atención durante el parto de la comadrona al obstetra, el tamaño de la unidad obstétrica, los diferentes grados de autonomía de la comadrona, las intervenciones obstétricas y los resultados del nacimiento con respecto a la salud de las madres y los bebés. I concluye que los servicios de maternidad encabezados por comadronas consiguen partos más centrados en la mujer con menos necesidad de intervención.

En Europa, la atención al parto y la maternidad es muy variable de un país a otro en función del grado de cobertura sanitaria que ofrece cada uno. En algunos países, se garantiza a las mujeres todo el abanico de opciones en cuanto a la atención al nacimiento, ya dar a luz en casa, en centros de nacimientos liderados por comadronas o unidades obstétricas convencionales. El tamaño de estas unidades también varía, así como el grado de autonomía de la comadrona en cada una de estas. En general, las parteras suelen ser responsables de la atención durante el parto de las mujeres con embarazos de bajo riesgo. Sin embargo, el modelo más común en los países europeos es el de proporcionar atención en unidades obstétricas convencionales, con prácticas de parte altamente tecnológicas y medicalizadas, donde el rol de la comadrona se ve condicionado por la organización.

Los resultados de este estudio, en el que han participado 2.126 mujeres con embarazos de bajo riesgo que han dado a luz a ocho hospitales públicos de España e Irlanda, ponen de manifiesto que la mayoría de nacimientos son atendidos por comadronas desde inicio al final del parto. Aún así, se confirma la presencia de un alto intervencionismo y de variabilidad clínica en la atención al nacimiento entre diferentes hospitales en España, y se apunta que esta variabilidad no viene dada por las características o las preferencias maternas. El hecho de que mujeres sanas tengan diferentes resultados de salud en función del lugar donde dan a luz, puede reflejar la presencia de una práctica altamente intervencionista y que, por tanto, se aleja del estándar de atención centrada en las mujeres.

Por otra parte, se ha observado una relación directa entre el tamaño de la unidad obstétrica y la transferencia de atención de comadronas a obstetras en mujeres con partos de bajo riesgo. Cuanto mayor es la sala de partos, más nacimientos normales y distócicos son atendidos por obstetras. También se observan diferencias estadísticas entre el tamaño de la unidad y la inducción al parto, la estimulación con oxitocina, el tipo de parto y la realización de episiotomía y / o presencia de lesiones perineales. Los autores constatan que, en España, en unidades obstétricas grandes, estas intervenciones son considerablemente más altas que en muchos países europeos.

En cambio, con respecto a las mujeres que dieron a luz a hospitales pequeños o en la unidad de matronas, casi la totalidad de los partos normales fueron atendidos por comadronas. Y en esta unidad, las mujeres tuvieron continuidad en la atención por parte de una comadrona que ya conocían y requirieron menor uso de oxitocina para acelerar el parto, analgesia epidural y episiotomía. También tuvieron menor probabilidad de sufrir un desgarro perineal importante.

Por último, según los autores, los resultados sugieren que el modelo de atención a la maternidad y el tamaño de la unidad obstétrica tienen un efecto significativo sobre la prevalencia de las transferencias de atención de comadronas en obstetras durante el parto y los resultados de salud para las mujeres y los bebés. Y, a la vista de los resultados maternos y neonatales, se pone de relieve la necesidad de reconsiderar el modelo biomédico actual de atención a la maternidad y desarrollar servicios de maternidad liderados por comadronas. Además, este nuevo modelo tendría una mayor coste efectividad en comparación con el modelo biomédico actual.

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