Relatos de ex-alumnos confinados en el extranjero
29.05.2020

 

Roser, desde Shanghai, y Alejandro, desde Praga, nos escriben para contarnos cómo están viviendo la pandemia por la COVID-19.

Roser Torras, Shanghai.


Me llamo Roser y desde hace tres años estoy trabajando de maestra en Shanghai. Como el inicio de la crisis en China fue a finales del mes de enero, muchos de nosotros estábamos fuera de vacaciones. Yo estaba en Barcelona y fueron unos días de mucha incertidumbre. No sabía si podría volver a mi casa, si podríamos volver a trabajar en la escuela, o si era seguro venir a China. Personalmente, mi escuela nos dijo que volviéramos y nos estuviéramos en casa confinados dos semanas y después ya se iría viendo como evolucionaba todo, y eso hice.

En todo momento me ofrecieron ayuda para conseguir mascarillas, ya que aquí son obligatorias, y comida, ya que no me estaba permitido salir de casa durante los primeros 14 días. Después de los días de confinamiento, la situación era la siguiente: el gobierno dio unas recomendaciones y cada uno las podía interpretar. La sociedad china es muy obediente, y teniendo esto en cuenta, simplemente nos dijeron que redujéramos las actividades en el exterior y que la mascarilla era obligatoria. Después de seis semanas, donde la gente respetó mucho las recomendaciones y se quedó el máximo en casa, ya todo ha ido volviendo a la normalidad y la gente, al ver que ya no hay nuevos casos de infectados, ha comenzado a salir más ya hacer vida normal.

Todavía no están permitidas las actividades que conlleven aglomeraciones, como el cine o los conciertos. Pero podemos pasear, ir a restaurantes, hacer picnics en los parques... Para nosotros, la frase "saldremos de esto" está a punto de hacerse realidad, ya que hace pocos días han anunciado que después de más de tres meses volverán a abrir las escuelas, y por fin podremos volver a trabajar. Durante estos meses en casa, hemos aprendido a ser resilientes, a aprender y enseñar a otro ritmo. Pero sabemos que estos días hemos estado escribiendo una página más de la historia y nos hemos adaptado como hemos podido. Sufriendo por aquí, por allí, con la certeza de que, antes o después, pero saldremos adelante.

Persiste, quédat en casa.

Ánimo al que todavía está escribiendo estas páginas de nuestra historia, desde aquí os envío un poco de esperanza.

 

Alejandro Serafín, Praga. 

Desde Praga la COVID-19 se ha vivido con cautela desde el primer ciudadano agravado por el virus. Los negocios que no fueran tiendas de electrónica, centros médicos, policía, supermercados y similares, se cerraron con brevedad. Nunca ha sido prohibido salir a dar una vuelta, pero tomamos precauciones como ponernos la mascarilla y estar a más de dos metros de distancia de todos.

Desde mi empresa, NonStop Consulting, me han dado libertad de abrir un nuevo mercado, 'healthcare' en España. Entre mi nuevo equipo y yo, estamos consiguiendo que tanto doctores, enfermeros, auxiliares de enfermería, gerocultores... tengan trabajo y puedan ayudar al máximo nuestros. La COVID-19 seguirá con nosotros más tiempo según la comunidad científica, y tenemos que aprender a convivir con ella. En vez de ponernos tristes porque este año no podremos ir al Reggaeton Beach Festival, pongámonos contentos que estamos evolucionando muchísimo adaptándonos a los tiempos que vivimos. La gente haciendo teletrabajo sigue siendo productiva, los negocios buscan nuevas alternativas, hacemos más videollamadas con familiares y amigos lejanos, la creatividad se dispara... Es una nueva situación de la que tenemos que sacar lo mejor posible.

Seamos parte de la solución !!

Un abrazo desde Praga.