4 horas de cine con... Carla Simón
12.06.2019

La cineasta Carla Simón, autora de «Verano 1993», una de las cintas más aclamadas de los últimos años, ha impartido una clase magistral a los alumnos de Blanquerna en la sede de SGAE Cataluña. La actividad ha tenido lugar dentro del marco de las conferencias  «4 horas con...», un conjunto de encuentros que, desde hace un tiempo, permite a nuestros estudiantes reunirse con creadores audiovisuales.

El objetivo de la iniciativa consiste en reducir la distancia entre la academia y la indústria y, por la vía de las mentorías, ayudar a los alumnos a dar el salto. El testimonio de Carla Simón, a quien en este mismo escenario han precedido otros cineastas como Jaume Balagueró o Pau Freixa, ha servido para trazar un recorrido minucioso a lo largo del proceso creativo de su ópera prima.

Los orígenes

“Me interesaba mucho la idea de cómo los niños se enfrentan a la muerte”, ha dicho la directora. Un interés que tiene origen en una experiencia autobiográfica -la muerte de su madre cuando tenía seis años- y que se manifiesta a lo largo del metraje a través de Frida, la protagonista del filme, a quien seguimos durante el primer verano que pasa con sus padres adoptivos.

La cineasta, que ha reflexionado sobre las motivaciones que tenía para llevar a cabo la pel·lícula, ha explicado que la idea le vino cuando se encontraba en Londres estudiando, compartiendo clase con gente de todo el mundo: “Pensé: ¿qué es lo que me hace distinta de un chico de Irán o de una chica de Colombia? Mi historia, mi cultura, el lugar de donde vengo”.

Un proceso creativo muy personal

Partiendo de esta base, cualquier material era susceptible de ser recopilado. Las fotografías de infancia, las localizaciones de su pasado, sus familiares: todo sugería ideas a nivel de guión, vestuario y dirección de arte. El trabajo consistió en revisitarlo todo con una nueva mirada, más profunda, que le permitiera desenterrar significados, sobretodo a nivel psicológico. Así llegó a entender la necesidad de Frida de construir una relación con su nueva madre, que es una idea que aparece durante el proceso de escritura de la película y que no estaba en un inicio.

A la hora de escribir, Simón se guiaba por ciertas imágenes que quería que salieran en la película y rechazaba las estructuras canónicas del guión. “Cada proyecto tiene que encontrar la estructura que le vaya mejor para explicarse”. En la misma línea, ha afirmado que la biblia de un personaje nunca puede ser una limitación y que debe poder modificarse en todo momento.

Desarrollar el personaje a partir del actor

Del trabajo con actores ha dicho que lo que más le interesaba era “crear una memoria compartida”. “Para mí ensayar significa construir todo un mundo con los actores, no una simple revisión de escenas”, ha afirmado. Un ejercicio que consistió en recrear escenas de la biografía de los personajes previa a «Verano 1993» y que se realizó en lugares reales, como la calle o un centro médico. La idea de fondo: construir los personajes desde la experiencia y no desde la explicación intelectual.

enlightenedSu debut cinematográfico le valió premios en Cannes, Berlín, los Goya, los Gaudí y una nominación a los Oscars en la categoría de Mejor película de habla no inglesa.