El fotoperiodista Santi Palacios y una refugiada siria reflexionan sobre la crisis de los refugiados en Blanquerna-URL
14.03.2017

La Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales Blanquerna-URL ha invitado este martes 14 de marzo al fotoperiodista Santi Palacios, ganador del segundo premio del World Press Photo 2017, a la refugiada siria en Barcelona Madonna y a Imma Mata, responsable de Migración de Cáritas Diocesana Barcelona, para reflexionar sobre la crisis de los refugiados en Europa, en el marco de las Jornadas Blanquerna, que este año están dedicadas a repensar Europa.

El marco legal que explica la crisis de los refugiados

Imma Mata ha iniciado la mesa redonda contextualizando la situación de los refugiados en Europa y España teniendo en cuenta el marco legal y, en este sentido, ha recordado que todas las normas y leyes suscritas por los países miembros de la Unión Europea (la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención de Ginebra de 1951, el Protocolo de New York de 1967 o el Sistema Europeo Común de asilo) reconocen el asilo como un derecho fundamental, a pesar de que, tal y como ha explicó la responsable de Migración de Cáritas, "estamos incumpliendo sistemáticamente nuestros compromisos internacionales y nuestra normativa interna". Durante su intervención, Mata ha dado algunas cifras que ejemplifican la dramática situación de los refugiados: 65 millones en 2015, una población casi equivalente a la de Francia, a pesar de que, en contra de la sensación de llegada masiva que reina en Europa, el 90% de estos refugiados busca asilo en los países fronterizos (sobre todo Turquía, Pakistán y Libia). De estos 65 millones, España sólo da refugio a 15.000.

Durante su intervención, Mata también ha enumerado algunas de las estrategias de la Unión Europea para evitar acoger estos refugiados: los países miembros se niegan explícitamente u optan por intentar disminuir la cuota de refugiados asignada, además de ralentizar el procedimiento de acogida o establecer pactos como el firmado con Turquía para deportar a los refugiados que llegan a Grecia. España, por su parte, explicó Mata, opta por las conocidas "expulsiones en caliente", un régimen especial pensado para Ceuta y Melilla que vulnera el derecho de los refugiados llegados a pasar por un proceso administrativo que permite al país de llegada conocer su identidad y sus motivos. Contrariamente, estas expulsiones permiten deportar automáticamente las personas que pretenden superar los elementos de contención fronterizos. Además, Mata ha evidenciado el grave problema que suponen los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) a los que se envía a los refugiados llegados a España: centros opacos y con una falta de asesoramiento jurídico que impide averiguar en qué condiciones se encuentran las personas enviadas.

Imma Mata también ha criticado la lentitud de los procesos legales y las incongruencias del sistema de acogida por fases estipulado, que, aunque en los primeros meses garantiza alojamiento y las necesidades básicas a los solicitantes de refugio, pronto los considera suficientemente autónomos como por no recibir ninguna ayuda pública, en un país extranjero donde no conocen la lengua y sin posibilidades laborales, lo que impide la búsqueda de vivienda.

Madonna, refugiada siria, explica la crisis de los refugiados en primera persona

Madonna, una refugiada siria en Barcelona, ​​que tuvo que dejar Alepo con 20 años después del estallido de la guerra, ha explicado a los estudiantes de la Facultad su conmovedora historia, desde que tuvo que alejarse de su familia para venir a Europa hasta que consiguió, años después, que sus padres pudieran llegar a Barcelona en condición de refugiados. "Volver no era una opción para mí, y tenía que empezar a pensar de otro modo si quería quedarme en Europa", explicó Madonna, que estudió filología inglesa y, durante su estancia, primero en León con un familiar, y luego en Barcelona, ​​ha aprendido castellano rápidamente para poder encontrar trabajo. "Ahora que tengo a mis padres conmigo y estoy en Barcelona, ​​necesito una vida estable: volver a estudiar, encontrar empleo, tener donde vivir", confesó.

El fotoperiodista Santi Palacios es testigo de la tragedia que viven los refugiados

Finalmente, Santi Palacios, fotoperiodista ganador del segundo premio World Press Photo 2017 en la categoría de Noticias General, por la fotografía que muestra dos hermanos nigerianos llorando dentro de un bote a 12 millas de la costa de Libia, mostró a los asistentes su trabajo fotográfico, que evidencia las condiciones dramáticas en las que llegan los refugiados a las costas. Sobre la foto ganadora, Palacios ha explicado: "Intenté vender esta foto a los medios durante los Juegos Olímpicos, cuando nadie quiere oír hablar de los refugiados, y para ello tuve que explicar la historia tremenda que esconde esta fotografía: los dos hermanos no lloran por el miedo al mar, tal y como yo pensé en un principio, sino por la pérdida de su madre en la costa de Libia, después de que enfermara durante el duro trayecto. Lloraban porque se daban cuenta de que ya no había marcha atrás", explicó Palacios, que ha proyectado también un montaje con conmovedoras fotografías que muestran la llegada de refugiados a Lesbos, donde el fotoperiodista ha estado trabajando. "Se trata de la crisis de refugiados más mediática que hemos tenido nunca, no dejamos de explicarla pero, sin embargo, no lo estamos haciendo bien, porque no contamos por qué vienen, como vienen y la indiferencia o el rechazo con el que se encuentran cuando llegan al final de una pesadilla".

El fotoperiodista también ha denunciado la indiferencia de los medios españoles respecto a la crisis de refugiados llegados de África al sur de la Península. "No tenemos que ir tan lejos para presenciar una tragedia como ésta, está pasando ahora mismo en Marruecos. Yo no he visto en ninguna parte más violencia que en la frontera con Melilla".

"Todas estas muertes son fácilmente evitables. Contrariamente a lo que sucede en Siria o Somalia, donde la situación es dramática y mueren personas continuamente, el Mediterráneo no tiene excusa", ha concluído Palacios.